TRES
El tres es un número que siempre me ha fascinado. En casi todo lo que me rodea gobierna el tres. Y para no perder esa costumbre vivo un perfecto “trío” de emociones.
Es un trío en tres sentidos, como no podía ser de otra forma, porque somos tres, porque jamás podré amarlos como verdaderamente amo a otra persona y porque ellos jamás han amado a nadie antes. Me siento tan a gusto con ellos, su inocencia me abruma y me hace regresar a aquellos momentos en los que amar significaba disfrutar del otro, en este caso de los otros.
En algunos momentos tengo la sensación de que solo somos dos, o de que son dos y yo no existo. Pero esos momentos son fugaces. Constantemente necesitamos los unos de los otros como si siendo dos fuéramos incompletos. No puedo asegurar cuánto durará este tres, pero quizás sea tan efímero como el mismo número.
Feliz solsticio de invierno a todos los verdaderos creyentes.
Es un trío en tres sentidos, como no podía ser de otra forma, porque somos tres, porque jamás podré amarlos como verdaderamente amo a otra persona y porque ellos jamás han amado a nadie antes. Me siento tan a gusto con ellos, su inocencia me abruma y me hace regresar a aquellos momentos en los que amar significaba disfrutar del otro, en este caso de los otros.
En algunos momentos tengo la sensación de que solo somos dos, o de que son dos y yo no existo. Pero esos momentos son fugaces. Constantemente necesitamos los unos de los otros como si siendo dos fuéramos incompletos. No puedo asegurar cuánto durará este tres, pero quizás sea tan efímero como el mismo número.
Feliz solsticio de invierno a todos los verdaderos creyentes.
