Érase una vez...

Érase una vez…todos los cuentos e historias que nos han contado a lo largo de nuestra vida comienzan con esta exquisita premisa. Parece que cualquier historia que no esté precedida de estas tres palabras no contiene una experiencia vital reafirmante o una lección lo suficientemente sabia como para prestarle la adecuada atención.
Cierto es que el érase una vez…, nos hace pasar en un tiempo vivido, en un espacio pasado indeterminado en el que quizás las cosas fueron mejores para aquellos que los sufrieron. Correspondería por tanto con aquel famoso dicho de que; “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Pero como cualquier afirmación categórica ¿podemos estar seguros de que así es? Desde nuestro pequeño prisma del mundo podemos diferenciar los matices que el mundo, en conste cambio, nos ofrece pero somos incapaces de apreciar aquello de lo que disfrutamos en contraposición a aquello con lo que disfrutaban nuestros ancestros.
Tendemos a pensar en el pasado como algo excepcional, como si aquellas magnificencias mitificadas por el arte no pudieran volver a repetirse. Y en cierto modo, jamás se repetirán, no del mismo modo, nunca igual, recordemos que ya sabemos que jamás nos podremos bañar en un mismo río dos veces, porque si hay algo que caracteriza a la dimensión temporal es el hecho de la unidireccionalidad.
El tiempo pasado no puede repetirse, del mismo modo que el sueño perdido durante una noche de insomnio jamás se recupera. Sin embargo las personas seguimos atadas a nuestros pasados como si se tratase de lastres que no nos dejan flotar y nos hunden poco a poco en el más profundo de los océanos. Las operaciones de estética son la prueba más fehaciente de aquello de lo que os hablo, la gente desea recuperar la belleza que poseían cuando tenían 20 años sin llegar a comprender la utopía que supone, aquel tiempo ya pasó, voló como tantas otras cosas que nos suceden y hoy por hoy, la belleza que posees es la única que serás capaz de conseguir.
Pero este inmensurable deseo humano de recuperar aquello vivido es en lo que se fundamenta toda la publicidad que nos rodea, anuncios de cremas anti-arrugas, para evitar la alopecia masculina, recopilatorios de series de nuestra infancia, canciones para pensar en tiempos mejores, cremas para perder aquellos “kilos de más”, tintes para cabellos canosos y como no la “astuta” Corporación Dermoestética que nos dice: “si estás bien ahora, mañana puedes estar mejor”.
Pues debemos detenernos y decir ¡basta ya! Deberíamos apreciar nuestros cambios como lo que son; evoluciones de nosotros mismos. Evoluciones que contrariamente a lo que los científicos piensan no poseen una dimensionalidad evaluativa sino que son simplemente eso, cambios. Si queremos comenzar a cambiar esta estructura obsoleta, comencemos a contar nuestros cuentos con la siguiente fórmula: Hoy en día, en algún lugar…
Demostremos que el presente es lo importante y que somos nosotros “aquí y ahora” los que lo estamos escribiendo.
Dedicado a todos los gestálticos que dejen atrás el pasado y miren hacia delante sin preocuparse en el ayer ni el mañana.

8 Comments:
Coincido contigo, aunque yo diría que el fenómeno que ocurre más bien es el del olvido, y por tanto, la ausencia de memoria. Para Agustín, el pasado existía sólo en el presente con presentimientos del futuro. El problema es que para vivir ese presente "lleno de pasado y futuro", requerimos una memoria, y tal parece que cierto nihilismo imperante nos ha destrozado la memoria.
Memoria como un anclaje que requiere la movilidad del presente. Memoria como una forma de guiarse en el mundo. A la memoria también se le llama tradición.
El olvido del pasado como flujo continuo es suplantado por una falsa memoria, es decir, por la concepción de un pasado que no tiene nada que decir, pasado de anticuario y no como el humus que nos proporciona un hogar sobre el cual se soporta nuestra búsqueda, y al tiempo que proveedora de caminos para el porvenir.
Gracias por regalarnos tu texto.
El Serch.
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Darío Zetune, at 1:07 a. m.
Por cierto, he colocado una frase de Simone Weil al respecto en mi blog. Quizá te interesaría verla.
Un saludo.
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Darío Zetune, at 1:07 a. m.
Gracias por tu comentario. Pero a mi parecer no se trata de olvido sino más bien todo lo contrario, se trata de excesivo amor por el recuerdo. Como si fuera algo que las personas atesoraran por el miedo de no volver a vivir nuevas experiencias.
si bien es cierto que lo nuevo siempre produce miedo e incertidumbre, es eso lo que nos demuestra que estamos vivos.
Saludos
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loveless, at 1:20 a. m.
"Sin embargo las personas seguimos atadas a nuestros pasados como si se tratase de lastres que no nos dejan flotar y nos hunden poco a poco en el más profundo de los océanos"
No creo que sea un "hundir" como tal, es más bien una especie de cicatriz que a veces, con el cambio de estación, se abre un poquito y te hace pensar en cómo están cambiando las cosas con respecto a lo que tenías antes. Y sí, estoy contigo en que a veces, es un error, pero es algo inevitable! Por mucho que vivas solamente para el presente! :P
Un besote!
Me gusta mucho tu blog :P
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Anónimo, at 1:19 p. m.
Gracias idun por tu comentario. Supongo que es mi forma de ver el pasado. A cada uno nos marca de manera distinta, a unos nos parece un lastre y otros lo veneran como preciados recuerdos.
Aunque en distinta medida todos llevamos en nostros mismos esa dualidad.
Un beso
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loveless, at 11:13 p. m.
pero en cuanto pensamos en lo que estamos viviendo, esos pensamientos se vuelven pasado y dejan de ser presente... el aquí y ahora es tan inalcanzable como el agua del río o la arena del desierto
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LoveSick, at 12:16 a. m.
Esto podría conducirnos una interesante disputa filosófica sobre lo que entendemos por el fluir o no del tiempo. A mi entender, el aquí y el ahora, se refiere más al campo de las emociones que al de la cognición. Al igual que el tiempo, nuestras emociones y sensaciones tienen poco de estático. Se trata pues de experimentar cada milésima de segundo no de pensar en ella, porque de acuerdo con lo que dice Lovesick sería pasado.
¿Acaso nunca habéis sentido el deseo de dejaros llevar por una emoción? Y en algún momento de ese deseo habéis pensado en qué ocurría si o en lo que ocurrió en otras ocasiones.
Pues a eso me refiero cuando hablo de vivir el aquí y el ahora…a dejar de pensar en el ayer y el mañana.
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loveless, at 8:41 p. m.
I say briefly: Best! Useful information. Good job guys.
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Anónimo, at 6:58 p. m.
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