La vida es tan solo la suma de magníficos errores

domingo, abril 23, 2006

Maravillosas coincidencias...


Ayer fue un día de esos en los que convergen una serie de maravillosas e inesperadas coincidencias. Pasé la tarde visitando todas las librerías de la ciudad buscando libros para regalar a los seres queridos. Mientras caminaba entre esas estanterías llenas de historias no paraba de pensar en todas las historias que hasta hoy he escrito. Y soñaba que algún día aparecería mi nombre en alguno de esos libros.
Pues bien, ilusiones a parte estaba buscando un libro en concreto sobre el que tenía mucha curiosidad ya que habían hablado de él. El libro era “La filosofía en el tocador” del Marques de Sade. Una amiga me había hablado tanto de él que no podía esperar para echarle el guante, pero mi búsqueda era mucho más complicada de lo que esperaba al principio. Aquel libro parecía no existir y todos aquellos a los que les preguntaba por él me decían que no lo tenían pero que podían conseguírmelo. Pero no me di por vencida, quería ese libro y lo quería ya.

Como todo en mi vida cuando hay algo que me apasiona soy incapaz de esperar la demora de la recompensa deseada. Esta vehemencia me ha traído en el pasado muchas desilusiones pero a la vez también innumerables alegrías. Si por todo lo que uno desea hay que luchar, no se dice en ninguna parte que haya que esperar también por aquello que luchas.

Pues bien, en mi desesperada búsqueda de aquel libro me encontré recorriendo la ciudad que en estas fechas está llena de turistas. Y al final lo encontré!!! En una pequeña librería, totalmente desconocida para mí hasta entonces. Pero la encontré y no solo eso fue lo que encontré. Me encontré con un antiguo amor de hace ya muchos años, y sentí una enorme felicidad. Los dos nos quedamos mirándonos al principio como un poco extrañados, pero pronto esa sensación dio paso a la añoranza, a los abrazos y a la curiosidad por saber qué habíamos hecho los dos durante estos años en los que no habíamos mantenido contacto alguno. Estuvimos durante horas hablando sobre nuestros proyectos y sobre cómo nos había ido la vida durante este tiempo.

Durante varios momentos estuve algo recelosa puesto que nuestra ruptura no fue algo fácil y ninguno de los dos nos comportamos correctamente por aquel entonces, pero debido a nuestra conversación parecía que nada de todo aquello hubiese pasado y que solo guardásemos en nosotros un gran cariño el uno hacia el otro.
Hablamos de literatura, de cine, de poesía, de trabajo y de lo mucho que nos habíamos echado de menos. Y personalmente, yo lo que más había echado de menos eran esas conversaciones. Fue eso lo que nos unió en su momento y no podía ser de otra forma ha sido la literatura lo que nos volvió a unir.

Sé que nuestro momento terminó ya hace mucho, pero estoy segura de que nuestros caminos se volverán a cruzar en otra librería, en alguna exposición, en alguna sala de cine…mientras los dos sigamos amando las mismas cosas eso siempre nos mantendrá juntos.

2 Comments:

  • Por cierto, tengo ese libro desde hace tiempo, un poco abandonado... en el tocador. Hay cosas de Sade que me gustan mucho y otras que me aburren mortalemente. De las primeras, la inscripción de su lápida.

    By Blogger LoveSick, at 10:23 a. m.  

  • Si no viví más, fué por que no me dió tiempo.

    By Blogger loveless, at 11:42 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home